Tres semanas de juliomontando el horario.Este año, no.
Didacly cuadra el horario del claustro, reparte las sustituciones del día y guarda la documentación del centro donde se encuentra. Y a cada docente le da la herramienta con la que programa y evalúa. Un solo sitio y una sola licencia.
Empiece por lo que más duele:
el horario del curso.
Si Didacly no le arregla julio, lo demás da igual. Así que empieza ahí.
El horario, los grupos y el alumnado entran desde el archivo del curso pasado. No hay migración ni tecleo.
Quién da qué y cuántas horas, encima de la misma rejilla. La carga por profesor se ve mientras la mueve.
Clases sin profesor, solapes y huecos salen marcados antes de publicar, no en septiembre.
En cuanto lo publica, a cada docente le aparece su horario en su cuenta. Sin repartir PDF por correo.
Y detrás del horario,
todo lo demás que anda suelto.
Una consola para la dirección, con las mismas clases y el mismo alumnado por debajo. Nada se teclea dos veces.
Quién cubre qué, con el horario delante y sin cuadrarlo a mano en un papel a primera hora.
El parte diario en un sitio, cruzado con el horario publicado y con el alumnado de cada grupo.
El catálogo del centro más las filas que cada tutor añade. La unidad es el aula, no un almacén abstracto.
Los protocolos, actas y circulares que hoy andan por catorce carpetas, con búsqueda que cita la página.
Se sube el listado y la IA mapea las columnas. No transcribe datos: los coloca donde van.
Festivos, evaluaciones y días no lectivos importados del documento oficial, y visibles para todo el claustro.
Su claustro entrega
a tiempo.
La parte que usa el profesorado no se compra aparte: entra con la licencia del centro. Programan, evalúan y escriben a las familias desde el mismo sitio donde usted publica el horario — y con el currículo oficial de su comunidad por debajo, no con una redacción parecida.
Ver lo que hace por cada docenteLo que le va a preguntar
su secretario. Contestado.
Son datos de menores. Lo ponemos arriba y no en la letra pequeña, porque es lo primero que hay que resolver.
El centro es el responsable del tratamiento y Didacly el encargado. El acuerdo del art. 28 RGPD está publicado y se firma antes de subir un solo dato.
Quién trata qué dato, para qué y dónde, en una página abierta que su DPO puede leer hoy mismo. Y 30 días de preaviso antes de cambiar cualquiera de ellos.
Antes de que un texto salga hacia el modelo de IA, los nombres se sustituyen por identificadores. El modelo nunca ve quién es quién, y solo se enruta a operadores que no entrenan con lo que reciben.
Control de acceso por fila: un tutor solo alcanza sus clases. Los accesos a datos sensibles quedan en un registro de auditoría.
No hay proyecto de implantación.
Hay tres pasos.
Nada de consultoría, ni de meses de puesta en marcha, ni de formar al claustro.
Nombre, etapas y cursos. Tres pantallas. Lo hacemos con usted en la propia demo, con los datos reales de su colegio.
El horario, el listado de alumnado y el calendario oficial, tal y como los tienen hoy: Excel, PDF o Word. Sin migración.
Un enlace por WhatsApp o correo interno y cada docente entra en su centro. Sin altas una a una y sin formación previa.
Véalo con el horario
de su centro.
Media hora, sin compromiso y con sus datos reales encima de la mesa — no con un colegio de ejemplo. Salga de ahí sabiendo si le sirve.